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Sábado 18 agosto 2018
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Sufrida vida la de ‘Chavita’

Fue un niño sin atención por parte de sus padres

HÉCTOR SOSA/REPORTERO

A su corta edad “chavita” como le decían de cariño sus amiguitos, padeció el olvido y amor verdadero de sus padres, así lo relatan sus vecinos, la mayor parte de su vida habitó en la colonia Progreso por la calle Simón Bolívar.

“Chavita, fue un niño que le gustaba convivir y más donde había niños, él buscaba, tenía poco de haberse cambiado a las Placetas, y a veces nos visitaba porque mi hijo es de la edad de él y a veces iba con su hermanito”, comentó uno de los vecinos.

Añade que no eran niños maldosos, ni traviesos, ni él ni su hermano de siete años, mucha gente de la colonia Progreso les ofrecían de comer.

Otros vecinos reconocen que sí estaba descuidado, consideran que buscaba convivencia y cariño en otros niños, de hecho frecuentaba las casas donde vivían niños, buscaba lo que no tenía en su casa, estaba mal alimentado.

Los relatos son varios y ninguno aporta o deja ver que había cariño y cercanía de amor con su madre Verónica Coronado Pérez, solo con el padrastro.

“Lo malo es que se cambió de barrio, aquí en la colonia Progreso era un niño conocido, y le decíamos: ‘Chavita ya vete a tu casa’. O los procurábamos, si andaban a las 11 o 12 de la noche en la calle, la misma gente les decía: ‘váyanse a su casa’ porque se sentaban en una esquinita y nadie se metía hasta que no los veían que ya se iban a su casa”, dijo otra de las vecinas.

Era niño conocido, muchos le echaban un ojo, pero ahí en la cuadra, en la calle Simón  Bolívar de la colonia Progreso, ahí creció, una vez se perdió y la mamá lo buscaba casa por casa, el padrastro era el que más lo procuraba, se veía que estaba más atento de ellos, más que la mamá.

Entrevistados por separado, los vecinos se dijeron tristes por el pequeño que no tuvo una vida feliz, también por su compañero, su hermano mayor o medio hermano, porque son hijos de diferente papá.

“De hecho un perro ya había mordido al niño más grande en la cabeza ahí en la Progreso, el papá de ese niño ya falleció, sí lo conocimos al señor y los familiares del papá viven enfrente y ellos le quitaron al perro y la mamá se molestó”.

Son tres niños, uno de un año de edad, era chavita de cinco años y el mayor de siete años, ella (la mamá) al parecer ya andaba en eso de que los quería dar.

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