Search
viernes 23 agosto 2019
  • :
  • :

‘Todo el mundo se tiró al suelo, la gente trataba de escapar’

1461195_crop_709x473

Las balas se confundieron con la música hasta que brotó la sangre.

Al principio, cuando escuché los disparos, pensé que eran parte de la música, pero después nos dimos cuenta que en verdad estaba pasando…

Comencé a correr y vi a alguien sangrando del brazo, y entonces tomé conciencia de que el tiroteo en verdad estaba ocurriendo. Seguí corriendo”, contó Kenneth Melendez, uno de los asistentes a la discoteca gay Pulse, donde la madrugada de hoy murieron al menos 50 personas en un ataque armado.

Otro testigo aseguró que las ráfagas de los disparos duraron lo que una canción entera.

El agresor, armado con un rifle de asalto, una pistola y un artefacto sospechoso que podría tratarse de un explosivo, según los primeros datos proporcionados por la policía, irrumpió en el centro nocturno tras intercambiar disparos con un guardia de seguridad y comenzó con una toma de rehenes que se prolongó hasta casi el amanecer.

Fue identificado como Omar Mateen, residente en Florida, según anunciaron varios medios locales citando fuentes policiales.

Es algo que solo ves en las películas, pero nunca piensas que te podría pasar a ti”, agregó Melendez.

Alrededor de las 5 de la mañana local las autoridades despacharon un equipo SWAT para rescatar a los clientes retenidos y el agresor murió en una balacera con esos agentes.

De acuerdo con el testimonio de otro sobreviviente, unos 40 disparos se escucharon durante la refriega.

Todo el mundo se tiró al suelo. La gente trataba de escapar por la parte trasera del club”, narró Christopher Hansen, quien visitaba el lugar por primera vez.

El club Pulse, situado en el centro de Orlando, ofrecía una ‘noche latina’ durante la velada, por lo que es probable que hubiera muchas personas de origen hispano entre el público.

La policía, que no ha divulgado todavía información sobre las víctimas de la matanza, dijo que está investigando el caso como un acto terrorista.

Tu opinión cuenta