Search
Martes 21 agosto 2018
  • :
  • :

Triste adiós a ‘Chavita’

Fue este jueves cuando se le dio cristiana sepultura

HÉCTOR SOSA/REPORTERO

¿Mami, dónde está chavita? preguntaba un compañerito que acudió ayer al sepelio de Jesús Salvador, su madre no atinaba a qué contestar, solo lloraba y se reconfortaba con una de sus amigas.

Fue en la capilla funeraria de la Sección 288 donde se veló el cuerpo de Jesús Salvador Espinoza Coronado, pequeño de cinco años de edad, que murió luego de ser atacado por un perro de raza pitbull en la colonia Oscar Flores Tapia de esta localidad.

Consternados sus familiares y amigos se acercaban al pequeño féretro de madera donde yacía el cuerpo inerte de chavita. Estirando el pantalón de su madre, nuevamente el pequeño volvía a preguntar ¿mami, dónde está chavita?..

La mujer conmovida por la tristeza se negó a compartir detalles de ¿cómo era chavita?, el llanto le ganaba y salió de la capilla con su pequeño hijo de su mano.

El pequeño féretro llegó a la Parroquia Santiago Apóstol y permaneció ahí a pocos metros de la entrada en el pasillo del templo unos minutos, en tanto llegaban familiares para participar en la misa de cuerpo presente.

“Un ángel de Dios, a su edad nadie puede pecar o decir se ha portado mal, él ya está al lado de Dios en el reino de los cielos”, dijo el Párroco.

En la lectura confortó a los familiares y amigos del pequeño a los que en medio de su dolor y sufrimiento les llamo a tener fe, “Él ya ganó la tierra prometida por Dios”.

Fue en el Panteón Municipal “Sagrado Corazón” de Estancias la última morada de Jesús Salvador, los cánticos de “Eran 100 ovejas”, y el mensaje que uno de los asistentes emitió enmarcó aún más el dolor en muchos, aún no se aceptaba la pérdida del niño que aún estaba en la mente de los asistentes.

“Hacía favores a las vecinas, jugaba con sus amiguitos, estaba en el kinder de la colonia Progreso y después en el de allá de la Flores Tapia, el kinder María del Carmen, tenía poco pero ya había hecho muchos amiguitos”, dicen los vecinos que tenían muchos problemas con ese perro, ya había perseguido a muchos niños, lo que dicen es que el niño abrió la puerta pero como quedó muy lejos, la señora abrió la puerta y la dejó abierta y como traía un pan y por eso lo atacó”, comentó Juana María Coronado tía del pequeño.

El momento de mayor dolor fue cuando el féretro empezó a ser depositado en la tumba, el canto de “El Alfarero” género mucha tristeza, “No ahí está muy oscuro, a mi bebé le da miedo la oscuridad, no por favor”, gritó en llanto su madre al ver que ya no vería más a su pequeño chavita.

Facebook Comments