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lunes 11 noviembre 2019
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Vuelve Joshua a sonreír a la vida

La diabetes le arrebató a un hermano mayor y Joshua perdió las ganas de vivir

 

AZUCENA TENORIO/REPORTERA

 

Joshua Nathan Tovar Escamilla, de 12 años, luchó contra la depresión después de la muerte de su hermano mayor, casi dos años después sonríe, juega y quiere ser doctor en un futuro.

En diciembre de 2014, la familia perdió al hijo mayor de 16 años, Jefté, a causa de diabetes, fue un reto para todos y más para Joshua, él perdió las ganas de vivir y se sumió en la depresión durante casi seis meses.

No salía de la casa, dejó de platicar, no quería jugar y sus calificaciones bajaron drásticamente, y para realizar una tarea sencilla se tomaba toda la tarde. Por las noches lloraba mucho, ya que resentía más la ausencia de su hermano Jefté.

Fue tanta la tristeza de perder a su hermano que encontró la salida de lastimarse a sí mismo, utilizaba un corta uñas para quitarse la piel de las manos. Para su mamá Claudia, fue un dolor terrible pues se encontraba luchando con la pérdida de su hijo mayor y no podía ayudar a Joshua.

Casi terminando el cuarto año de Joshua, se encontró con Berenice Fuentes, responsable de PERAJ, quien le dijo sobre el programa que ayuda a niños en sus estudios y desarrollo emocional.

“Berenice te transmite mucho positivismo y cuando me platicó del programa, decidí llevar a mi hijo porque queríamos intentar todo lo que le pudiera ayudar. Una como mamá muchas veces no distinguimos las cosas aunque las tengamos de frente, y más por la situación tan difícil que estábamos pasando”, dijo Claudia Escamilla.

En el programa le tocó el tutor Héctor Alonso Santos Ledezma, originario de Castaños y estudia Ingeniería en Sistemas, quien nunca faltó a los cursos durante diez meses y ayudó enormemente al pequeño.

Joshua logró aumentar sus calificaciones hasta obtener un promedio de 9, un número que su familia nunca pensó ver. Ahora está motivado y tiene más visión de lo que quiere hacer y lo que quiere estudiar, quiere ser doctor.

“Hoy es totalmente diferente, la situación que estuvimos pasando poco a poco ha ido quedando atrás, por eso estoy muy agradecida con el programa y con el tutor que le tocó. Mi hijo ya sale a jugar con sus amigos, ya volvió a ser parlanchín y eso mi familia lo ha notado, estamos muy felices  porque ya le está tomando el sentido a la vida”.

 

 

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