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jueves 5 diciembre 2019
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Honor a quien honor merece

Roberto Soto Bermúdez

Contando con el aval de la liga Recreativa para jugadores de 50 años de Cd. Frontera, y dentro de lo que fue una jornada más de este circuito donde enfrentaron los equipos Democracia Sindical y Rancheros de Estancias, el día de ayer se rindió sencillo pero emotivo homenaje a dos glorias del béisbol mexicano, dos ex jugadores que le dieron brillo al deporte rey de nuestro Estado, dos jugadores que fueron estelares en los equipos donde participaron en el béisbol de la LMB y en la LMP; Eduardo “Lalo” Torres y Armando “el Güero” Pruneda.

Ambos con un palmarés similar como peloteros activos sumando cada uno 14 campañas en el béisbol de verano y 8 en invierno así como el haber sido parte de la sucursal de los Angelinos de California en el béisbol de las Grandes Ligas, Lalo Torres y Armando Pruneda volvieron a recordar y a revivir ayer con el entusiasmo que solo pueden sentir quienes han triunfado, esos momentos de gloria que les dejara el deporte rey.

Como mudo testigo, el diamante del parque deportivo Ferrocarrilero daba testimonio a la celebración justa y merecida para estos dos ex beisbolistas que también fueron parte en la década de los 80´s del equipo de béisbol Acereros de Monclova.

Cabe señalar que dicho reconocimiento, como otros que se han realizado a jugadores amateur, se realizó gracias al patrocinio de personas que han sabido valorar el esfuerzo y la trayectoria de jugadores tanto profesionales como de aquellos que sin haber llegado al béisbol de paga, cincelaron con letras grandes su nombre y su propia historia dentro de un terreno de juego. Eduardo de la Cerda, Dr. Armando Castro así como la dirección general de Capital Hotel, los dos primeros jugadores del equipo Democracia Sindical, hicieron posible este sencillo pero significativo reconocimiento, quedando en la mesa el compromiso de continuar valorando y reconociendo a jugadores que dejaron en un diamante de pelota muchos años de trayectoria pero lo mejor, un gran nivel de juego, algo que muchos olvidan.

Enhorabuena para los homenajeados y que de estas celebraciones vengan muchas más.

¡En vida hermano, en vida…!

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